Juan Bravo es hijo de un multimillonario asesinado por el Zorro Indomable. Claro está, un delincuente de la peor calaña, oriental por más señas. Mientras persigue venganza contra éste conoce a un par de huérfanos a los que decide adoptar y emplear en su posterior lucha contra el crimen, a la que resuelve dedicarse de un modo casi deportivo.